Masculinidad en el Cine Negro (II): El héroe

personajes noir

EL HÉROE MASCULINO EN EL CINE NEGRO (I)

 

 

Continuamos el ciclo sobre la masculinidad en el cine negro. En la entrada anterior estudiamos la situación cultural de la masculinidad. En esta nos centraremos de forma única en el protagonista masculino. Una introducción a un nuevo tipo de hombre. Un héroe diferente al visto en los relatos anteriores.

 

 

 

En el siguiente subapartado se mostrará cómo los hombres del cine negro supusieron una novedad en la forma tradicional de en la que el cine y la literatura han mostrado a los héroes. El héroe del cine negro se impregnó de todos los problemas que se han comentado en el apartado anterior y dejó un reflejo de los miedos y las obsesiones de que se generaron en Estados Unidos tras la guerra.

 

 

PRUEBAS PARA DEMOSTRAR LA MASCULINIDAD DEL HÉROE EN LAS PELÍCULAS

 

 

Franz Krutnik analiza la representación de la masculinidad en el cine negro a través de tres divisiones narrativas basadas en la manera en la que el héroe se posiciona frente al enigma, es decir, la manera en la que hace frente a la perturbación que motiva el desarrollo de la historia.

 

 

masculinidad en el cine negro
Retorno al pasado

Cada una de las tres divisiones se estructura alrededor de una prueba en la que el héroe debe demostrar sus habilidades y competencias, no sólo como investigador o criminal, sino como hombre. A través de la búsqueda que el héroe inicia para resolver el enigma, que en estas películas suele tener forma de crimen, el personaje consolida su identidad masculina. Con esta misión, el héroe es definido en relación a lo legal y en relación con el patriarcado, el cual establece la posición cultural del hombre y su identidad.

 

 

 

Las tres categorías que establece Krutnik para su análisis del héroe masculino en el cine negro son las siguientes:

 

 

1. Peliculas de investigación. En ellas el héroe suele ser un investigador privado que busca restaurar el orden y validar su identidad, mediante el desmantelamiento de una conspiración criminal.

 

 

2. Películas de suspense ​masculino. Al contrario que en las de investigación, es estas el héroe se encuentra en en una posición de inferioridad respecto a los criminales y la policía. La manera que tiene el héroe de restablecer su posición de seguridad e identidad es mediante la erradicación del enigma.

 

 

3. Películas de aventuras criminales. El héroe, usualmente con la ayuda de una mujer (femme fatale), se involucra en una transgresión de la ley, y tiene que enfrentar las consecuencias de sus acciones.

 

 

Estas clasificaciones de películas de cine negro revelan una problematización de la masculinidad, que se expresa de manera diferente en cada grupo. El cine negro conlleva una intensificación de las ficciones centradas en el héroe masculino y, por ello, ofrece un amplio espectro de representaciones de héroes que pueden figurar o no como una presencia masculina unificada y consistente.

 

 

Diversas teorías consideran al héroe como el núcleo de la ficción que se organiza a través de la narración, y tiene una posición funcional a la vez que funciona como identificación del espectador o lector. Este adquiere con frecuencia la forma de un hombre, pues dentro de un contexto patriarcal en el que se equipara la masculinidad con la actividad el protagonista y héroe es un hombre.

 

 

 

EL HÉROE TRADICIONAL

 

 

héroeKrutnik destaca las ideas de Sigmund Freud, quien habla del héroe como una especie de ​yo​ ideal, el cual lograría el cumplipmiento de todos los deseos del escritor y el lector en el marco de lo ficticio. El héroe puede tener la función de ser una figura idealizada de identificación narcisista que podrá unir en su persona la autoridad, el éxito y la sexualidad masculino. Estas figuras promueven una ideología de omnipotencia e invulnerabilidad de los hombres.

 

 

 

Tras la realización pruebas el héroe demuestra su valía para tomar su lugar como hombre, en un proceso que suele culminar con su integración en el orden cultural mediante el matrimonio. Esto último se intuye en los finales de varias de las películas mencionadas como ​La dalia azul (1946).

 

 

Este tipo de estructura en la que el héroe supera las pruebas y se reintegra en la sociedad a través del matrimonio es usada hasta la saciedad en las películas de Hollywood y su origen puede encontrarse en las tragedias griegas, miles de años antes de que la industria cinematográfica reelaborasen esta estructura y sus componentes para adaptarlos a los contextos culturales específicos. El drama de Edipo Rey se reinterpreta de forma constante en los diversos contextos culturales y pude servir de barómetro del los desafíos a los que se enfrenta el ordenamiento masculino de la cultura en cualquier momento.

 

 

La tensión de estos relatos desvela hasta qué punto la masculinidad no está unificada, pues ha de establecerse mediante una serie de procesos e identificaciones. El héroe tiene que demostrar su fuerza en lugar de darla por hecha. En las pruebas a las que se enfrenta deberá demostrar su destreza, ingenio y honor. La tensión de los relatos es una constante en las novelas ​hard boiled​ y en el cine negro, sobre todo las que ponen en entredicho la identidad y autoridad masculina tras la guerra. Es por ello que en el cine negro el héroe está sujeto a un proceso de inestabilidad estructural.

 

 

 

UN HÉROE DIFERENTE

 

 

masculinidad en el cine negro
Noche en la ciudad (1950).

Rosado Millán  comenta la diferencia en la representación del héroe que supuso la llegada del ​noir​ , en el que se empiezan a ofrecer representaciones alternativas del deseo y la identidad masculina. La figura del héroe masculino en el ​noir​ no es un modelo realista al que aspirar, pues demuestra la crisis de masculinidad y las carencias de los hombres tras la guerra.

 

 

Como ya se ha comentado, cuando se analizan las relaciones que se establecen entre una película y su contexto cultural, las representaciones de la película no surgen de manera directa o inmediata de la cultura, sino que se filtran través de contextos mediadores. No obstante, Franz Krutnik recoge un artículo de 1947 en el que el productor John Houseman ya indicaba que las características del cine negro mostraban un reflejo bastante preciso de la personalidad neurótica del país y daba las siguientes ideas sobre el héroe del cine negro:

 

 

Él está soltero, descuidado y afeitado irregularmente. Su ropa está arrugada. Su casa es un dormitorio en el pasillo, y su lugar de trabajo es un agujero en la pared en un edificio de oficinas deteriorado. Tiene una vida vacía haciendo trabajos peligrosos y desagradables que lo condenan a la soledad. Se le niega el amor de las mujeres y la compañía de los hombres. Él no tiene un ideal para sostenerlo, ni la ambición, ni la lealtad, ni siquiera el ansia de riqueza. Su objetivo en la vida, el objetivo al que se mueve y la esperanza que lo sostiene, es desentrañar crímenes oscuros, cuya solución final le proporciona poca o ninguna satisfacción. . . . Sus misiones lo llevan a situaciones de peligro extremo. Está sujeto a terribles atropellos físicos, que sufre con lúgubre fortaleza. Le da poco valor a la vida humana, incluida la suya. . . . En toda la historia, dudo que haya habido un héroe cuya vida era tan poco envidiable y cuyas aspiraciones tenían un techo tan bajo​

​(Houseman, J, 1947, citado en Krutnik, F.,(2006) pp 113).

 

 

 

Con la llegada del cine negro aparecen en las pantallas estos héroes que se encuentran muy lejos del ideal de la autoridad y masculinidad que los héroes encarnan. Se muestran a hombres sin ninguna confianza en los valores de la sociedad y sus aspiraciones, pero que son constantemente ​embellecidos

 

 

Las ideas de Sigmund Freud nos revelarían al héroe del cine negro como lo contrario a un yo ideal y como un modelo inadecuado para la identificación narcisista del espectador. No obstante, se aprecia que los hombres vulnerables del ​noir ejercen una poderosa, aunque invertida, atracción del espectador.

 

 

masculinidad en el cine negro
Detour (1945).

Krutnik destaca la diferencia entre el héroe de Freud, que celebra la superioridad masculina, con el héroe vulnerable del cine negro, lo que indica que la masculinidad se ha vuelto narcisisticamente sobre sí misma. Se puede decir que los héroes del cine negro son ideales invertidos, los cuales se aferran a su propio sentido del ideal.

 

 

Tradicionalmente se ha establecido que el narcisismo y la identificación narcisista implican fantasías de poder, omnipotencia, dominio y control, pero es algo que no refleja el cine negro, donde la trayectoria hacia el poder y el control a menudo termina en fracaso o sólo se consigue bajo un gran coste. El desplazamiento del proceso tradicional de consolidación de la masculinidad y la presencia de hombres traumatizados y vulnerables puede ser tomada cómo signo de una alternativa entre las posibilidades de la representación contemporánea masculina y las codificaciones culturales tradicionales de la identidad masculina.

 

 

El atractivo y éxito de estas películas pudo deberse a la manera en que abrieron el número de representaciones de la masculinidad en un campo, el de la ficción, donde se glorificaban los logros masculinos. Que existieran estas películas, donde la masculinidad se muestra de forma vulnerable, revela algún tipo de crisis de confianza en la cultura dominada por los hombres y en la propia concepción de la masculinidad, una idea a la que hacía mención Rosado Millán (2009) y que veremos en la próxima entrada.

 

 

Ángel Cuesta Bascón

Mayo 2019

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

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